¡Qué los compre quién no los conoce!/Mujeres y política
Soledad JARQUÍN EDGAR
Ni duda cabe, el partido político que más ha crecido es el Revolucionario Institucional
(PRI).
Lo curioso es que la expansión priista ha ocurrido no por lo que han hecho los priistas,
que podríamos llamar “leales”, no, simplemente no.
Tampoco ha sido por la popularidad “indiscutible” que ha derivado de las metidas de
pata del que será el candidato presidencial tricolor, Enrique Peña Nieto; popularidad
en la que coincidieron algunas analistas en una reunión hace unos días, oculta
al verdadero candidato priista: homofóbico, misógino y apegado a los designios
de grupos religiosos de derecha, sostenido apenas por el circo mediático de los
monopolios, es decir, como una estrella más del firmamento del espectáculo. Así que
quienes piensan, dicen las expertas en política, que le hacen un daño a Peña Nieto
exhibiendo su analfabetismo funcional lo único que logran es ocultar lo peor que tiene,
es decir, otra vez el análisis carece de profundidad.
El PRI ha crecido porque sus cuadros están alimentando a la derecha y a la llamada
izquierda mexicana, aunque en algunas entidades del Norte del país la fórmula parece
ser otra, al menos en la izquierda, donde se busca que las y los candidatos sean en
buena parte de la ciudadanía y no precisamente militantes y en la capital del país, otra
ciudadana podría ser la candidata del PAN, a través de la señora Isabel Miranda de
Wallace.
Pero en entidades como Oaxaca, el PRI se ha convertido en un verdadero oasis
para la izquierda y también para la derecha. Ejemplos concretos y muy claros son:
Diódoro Carrasco y Raúl Bolaños Cacho, pasando, claro está, por personajes que
han “trabajado” para gobiernos priistas como Humberto López Lena y otros que se
beneficiaron del viejo sistema de generación en generación, familias encumbradas, la
aristocracia de la política o la aristocracia que ve su futuro en la política.
Aunque quizá el caso más emblemático es el actual gobernador de Oaxaca, Gabino
Cué Monteagudo y, porque no, algunos de sus colaboradores más cercanos, como los
Secretarios de Salud, Germán Tenorio, ex funcionario y diputado priista; el recién
nombrado Secretario de Transporte y Vialidad, José Antonio Estefan Garfias, también
ex diputado y ex funcionario priista; el Secretario General de Gobierno, ex alcalde y ex
gobernador interino priista, Jesús Martínez Álvarez, así como otras y otros que figuran
en puestos secundarios pero importantes, algunos de ellos y ellas nacieron, crecieron,
se educaron y formaron en el PRI y ahora sirven a quienes sacaron al PRI del poder
estatal y podrían regresar a su vieja casa sin ningún problema, porque lo que no hay
es vergüenza.
Habrá quienes piensen que “reconocer una equivocación es de sabios” y que esa es la
razón por la que algunos personajes de la política cambian de partido, sorprendiendo
a quienes se dejen, algunos so pretexto de que “es hora de que las y los ciudadanos
tomen a los partidos”, como ha señalado Hugo Sarmiento Jiménez. Otros y otras
políticas han emigrado del PRI cuando sostienen “se han agotado sus oportunidades”
dentro del tricolor, eso a pesar de que fueron varias veces representantes populares y
sienten que es inagotable esa fuente de fortuna política, pero sobre todo financiera. Es
claro que aprendieron que “vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”.
Ejemplos en este caso sobran, ahí tenemos el caso de Irma Piñeyro, quien tras una
larga trayectoria priista decidió cambiar de aires, pero como ella otros muchos, el
mismo Raúl Bolaños Cacho, quien ha corrido de un lado a otro tan rápido que bien
podría ser el “R-15-político”.
Recordemos que el hoy diputado de representación proporcional llegó al congreso
local impulsado por Acción Nacional en 2010, rompiendo de esta forma con una
trayectoria priista de 30 años, sin embargo, no conforme con el “mediano” papel que
le tocó desempeñar en el blanquiazul, corrió a los brazos del amoroso Andrés Manuel
López Obrador, quien lo puso al frente de MORENA-Oaxaca, por lo que ahora es parte
de la bancada de Movimiento Ciudadano.
Sin duda, como los mismos panistas lo señalaron en su momento, el ex priista Bolaños
Cacho privilegió sus intereses personales (ambiciones) en busca de una diputación
federal “cuando menos”, de esta forma se dice que el ex gobernador José Murat
tendría una posición más en Oaxaca, a través de esas extensiones que han ido creando
con quienes emigran y no sería esta la primera vez que el ex gobernador oaxaqueño
hiciera semejante cosa. Hay otras historias de personajes que salieron del PRI no sin
antes “tomar acuerdo” o logar el “visto bueno” de Murat, aquel célebre gobernante
al que se le vino encima “la parabrisas” y, claro está, Bolaños Cacho no sería su única
carta externa al PRI, amén de las que quiere incrustar a través de su partidos político,
sin descartarse a sí mismo, dicho sea de paso.
El caso de Diódoro Carrasco Altamirano es sin duda muy especial. El cuicateco llegó a
gobernar Oaxaca por una equivocada decisión de Heladio Ramírez López, quien dicen
se lamentó por mucho tiempo de ello. Durante su gestión mostró sus dotes de cacique
y existen pruebas sobre las muchas persecuciones emprendidas contra todo lo que
oliera, supiera o se viera diferente al PRI, eso incluía a panistas y perredistas. Además
de Secretario de Gobernación, Diódoro Carrasco se convirtió en diputado federal del
PAN y hoy busca repetir en el Senado, sólo que ahora no será por el PRI como sucedió
en 1991, sino que lo quiere hacer por el PAN, lo cual nos lleva a pensar en la falta de
memoria de los panistas, partido donde encontró lo que ya no le dio el PRI, que por
supuesto va más allá del poder político.
Sin duda, Carrasco Altamirano es un peligro para los pueblos indígenas de Oaxaca y
sobre ese caso quienes conocen bien la historia es el pueblo Loxicha, sólo por citar
la más grave de sus intervenciones. Actuación que se reafirma al bajar del caballo de
hacienda en que venía galopando la diputado local Eufrosina Cruz Mendoza, quien
se dice ha negociado otra cosa, lo que sea a de ser poco frente a lo que ha perdido.
Diódoro cuenta con el apoyo de Josefina Vásquez Mota y Eufrosina apoya a Ernesto
Cordero. Sin duda, otra más del ex gobernador priista ahora precandidato panista.
El otro pre candidato, que se pasea –al menos en fotografía con AMLO- es Humberto
López Lena, empresario radiofónico quien se recapitalizó tras su paso por la
administración pública como coordinador de radio en la administración del priista
Heladio Ramírez López, más tarde cobijado por el entonces gobernador priista
Diódoro Carrasco fungió como titular de Comunicación Social. La iglesia en manos
de Lutero. Fue detenido por José Murat y enviado a la cárcel, victimizado salió y por
Convergencia fue diputado federal, luego de su derrota para ser alcalde de Oaxaca en
el pasado trienio. Lo cierto, es que tras todo esto, se combinó la visión del empresario
radiofónico con la del ex gobernador Ulises Ruiz y todo volvió al redil, como en los
viejos tiempos, tan amigos como siempre. Hoy, López Lena es precandidato del PRD.
Hay otros casos, pero con esto podemos ejemplificar que el PRI verdaderamente se
extiende y que ni duda nos quede, en la contienda electoral de 2012, los priistas irán
contra los priista, como ha sucedido en anteriores contiendas, el resultado es lo que
vivimos hoy en los tres poderes del Estado: siguen caminando como patos, nadan
como patos y para colmo hacen cua-cua, entonces esas aves que cruzan el pantano no
eran cisnes, son patos.
En conclusión nos quieren vender gato por libre y ahora sí, como decía mi sabia
abuela Lucha “que los compre quien no los conozca”.
Lo único cierto es que en la rebatinga de los señores en busca de un lugar dentro de
la clase política, lo que menos interesa es lo que la gente quiere. Porque si observa
con cuidado encontrará que son los mismos de siempre: los mismos nombres y
apellidos, a veces revolcados. Los mismos que estuvieron antes en cargos similares
pero sin propuestas temáticas ni agendas, imposible pensar en una agenda feminista,
menos cuando el año electoral mexicano está atravesado por la cereza del pastel
en el gobierno de Felipe Calderón: la visita del jerarca de la iglesia católica, el Papa
Benedicto XVI. ¡Hablar de los derechos de las mexicanas! ¿Quién se atreve? ¿La
derecha? ¡Vaya herejía! ¿La izquierda? ¡Y el amor al prójimo! ¿Los priistas? ¡Qué
sacrilegio!
Una más de policías
Resulta que en Oaxaca la corrupción policiaca raya en la ridiculez. En días pasados en
el istmo de Tehuantepec, al señor Roberto López Quevedo, papá del subprocurador
Ernesto López Saure, se le perdieron sus dos muy finos perros, lo que provocó una
frenética búsqueda. El grave problema que denunció vía electrónica la ciudadanía
fue que para buscar a los perros se dispuso de personal del Ministerio Público y de la
Agencia Especializada de Investigaciones.
Una barbaridad que raya en lo ridículo, pero sobre todo que indigna a la población
porque mientras los policías sirven para buscar perros, a las mujeres desaparecidas
que ya son varias nadie las busca. Así son las cosas por estas tierras oaxaqueñas, pero
el titular del gobierno no oye, no ve y no siente. Está bien claro.
@jarquinedgar
Caracolasfem.blogspot.com
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