OPINIÓN ERNESTINA GAITÁN CRUZ La fuerza de la naturaleza

La fuerza de la naturaleza

Lunes, 13 de Septiembre de 2010 14:16
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inundacionesErnestina Gaitán Cruz/Crónica de Oaxaca.- Gente rescatada de sus viviendas que fueron arrasadas por el agua, hombres y mujeres que lloran ante la pérdida de su patrimonio, familias que prácticamente viven en la calle, niños que juegan en albergues, enfermedades como el dengue y gripes, que flotan en el ambiente, y las lluvias que continúan intensas.

Son tragedias familiares que parecen no terminar y que observamos y escuchamos casi todos los días en los medios de comunicación, lo que hace evidente que ante la fuerza de la naturaleza, los seres humanos estamos indefensos.

Sin embargo las inundaciones, lo mismo que las temperaturas muy calurosas o heladas, granizadas y sequías, son consecuencia de las acciones del ser humano sobre la naturaleza. Son la manifestación del desequilibrio en el medio ambiente, ante la explotación irracional de los recursos naturales y la contaminación, producto a su vez del desarrollo industrial.

Y los seres humanos lo sabemos. Los especialistas han denominado a este fenómeno, Cambio Climático, donde la manifestación medible es el aumento de la temperatura promedio del planeta Tierra, lo que ha provocado además de intensas lluvias, también sequías, retracción de los glaciares, aceleración del deshielo de las capas polares y la elevación del nivel del mar.

Las consecuencias desastrosas las vivimos en el mundo, porque impactan por igual en todas las actividades humanas, desde la agricultura, hasta la política, la salud y la cultura, solo que las poblaciones más pobres, las que carecen de medios económicos para adaptarse o enfrentar los fenómenos naturales, son quienes más padecen.

Esto sin contar con que el Cambio Climático también impacta en la disponibilidad del agua para consumo humano, debido a las modificaciones en las pautas de precipitación y al incremento de temperatura, aunado a una mayor población e incremento en la demanda del elemento vital.

Y los científicos siguen advirtiendo. En diversos foros, se ha hablado de ello. Hace tres años se dijo que el cambio climático provocaría una reducción acelerada en la disponibilidad de agua en el país, mientras que el incremento del nivel del mar acentuaría la vulnerabilidad de algunas regiones a las inundaciones. Incluso se dijo que habría mayores riesgos en las desembocaduras de los ríos Grijalva, en Tabasco, y Coatzacoalcos y Pánuco, en Veracruz.

Uno de los investigadores que lo advirtió fue Polioptro Martínez del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) en su libro “Efectos del cambio climático en los recursos hídricos en México”, donde además de referirse a la demanda de agua, la modificación del recurso en ríos, lagos, humedales y ecosistemas costeros, dijo que en México las estimaciones de un aumento en la temperatura de entre 2 y 4 grados centígrados provocarán alteraciones en la precipitación, principalmente en el norte del país, “donde se espera una menor frecuencia de lluvias en promedio, sequías más recurrentes e intensas y una disminución del escurrimiento, que en algunas regiones será de alrededor de 20 por ciento al final del siglo”.

Ante ello, hay que reconocerlo, nuestras autoridades del medio ambiente ya trabajan para encontrar soluciones. México será anfitrión de la Cumbre del Cambio Climático 2010 que se llevará a cabo en Cancún a finales de este año, que se prevé, concluirá con una declaración para reducir el calentamiento global.

El Secretario del Medio Ambiente, Juan Rafael Elvira Quesada dijo que México ya fue reconocido como la única nación en desarrollo que cumple con la reducción de emisión de contaminantes a los que está obligado.

ACCIONES INDIVIDUALES

Sin embargo las acciones individuales cuentan mucho, ya que impactan necesariamente en efectos globales. Por ello todos debemos participar con actividades sencillas, elementales, que nos harán ahorrar algún dinero y que están al alcance de nuestras manos.

Y aquí volvemos a las 3 ERRES: reciclar, reusar y reutilizar, además de reducir el uso del automóvil, para evitar la emisión de dióxido de carbono; no usar bolsas de plástico en compras de supermercado, ya que este material tarda millones de años en deshacerse y evita la recarga de agua al subsuelo; dejar de consumir carne de res una vez a la semana, ya que las bacterias en el estómago de las reses, al digerir el alimento, producen gas metano, un gas de efecto invernadero 20 veces más potente que el dióxido de carbono.

Y ¡por favor! Mucho cuidado con la basura. Aunque en Oaxaca no existe separación de desechos, hagámoslo en nuestras casas. Servirá para no provocarnos enfermedades las veces que tenemos que guardarla cuando no pasan los carros recolectores.

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