Dra. Elvira Hernández Carballido/FCPyS-UNAM.-- Primer deseo. No ocultar las canas que adornan mi peinado estilo Agente 99 (Del programa el Súper Agente 86) porque simplemente delatan que ya tengo más experiencia de la vida.
Segundo deseo. Agradecer 50 veces la generosidad, la suerte, el gusto, la alegría de sentirme viva. Sentirme 50 veces más airosa que bella. Y todo porque en 2012 ya seré señora de cinco décadas.
Tercer deseo. Seguir usando minifalda y comprando medias con las figuras más llamativas y los colores más vivos para caminar por la calle sonriente, con ese movimiento de caderas que me inspiró Marylin Monroe. Para subirme al camión creyéndome Lilia Prado en una película de Buñuel. Para recargarme en una columna blanca del Palacio de Bellas Artes imaginando que soy Andrea Palma en “La mujer del puerto”.
Cuarto deseo. Seguir entrando a un salón de clases con el nerviosismo del primer día, con la emoción de la primera vez académica, con la ilusión de una profesora que se llena de aires de juventud mientras escribe letra jeroglífica en el pizarrón. Y ante mi grupo ser como me gustaría ser.
Quinto deseo. Seguir brincando con pasión e ilusión por el teclado de mi computadora. Que las yemas de los dedos tiemblen al presionar esa tecla con una letra grabada. Mis sueños se delatan en la pantalla y guardo cada archivo con un verdadero compromiso, con esa gran emoción de investigadora, con esa ilusión de ser algún día la escritora que México esperaba.
Sexto deseo. Continuar a lado mis cómplices, mis compañeras, mis hermanas por elección, ejemplos de auténtica sororidad femenina: Josefina, Francisca, Elsa Lever, Silvia, Sandra, Gloria, Guichita, Rosalinda, Layla, Regina, Pilar, Citlaly, Elsa Ángeles, Norma, mi hermana Isabel, Aimée, Ernestina...
Séptimo deseo. Sentir a lado mío a esos machines que siguen dándole sentido a mi vida y que son mis amigos llenos de sororidad masculina: Vicente, Rafael, Daniel, Manuelito, Mauricio, Nachito, Javier, Víctor Soria, Arturo Guillemoud, Alfredo, Baruch...
Octavo deseo. Seguir llenando de música mi cubículo y todo lugar donde me pongo a escribir, para cantar a dúo con la Trevi, Shakira, Adele y Regina Orozco.
Noveno deseo. Seguir creyendo en el feminismo, por eso amo a los hombres y creo en las mujeres.
Décimo deseo. Vivir feliz en un estado generoso como Hidalgo.
Onceavo deseo. Descubrir que sigue siendo hija, hermana, bella y airosa, profesora, investigadora, amiga, esposa, madre, feminista, nube, cielo, ese modo de ser humano y libre que mi querida Rosario Castellanos nos retó a ser
Deseo doce. Seguir a tu lado y me dejes demostrarte todo mi cariño, porque tú y solamente tú, eres muy importante en mi vida.
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