Los policías mandados a despejar el bloqueo de antieólicos en Playa Vicente, Juchitán, fueron enviados al matadero. Un verdadero desastre de la política interior y de los jefes policiacos. Corrieron con mucha suerte porque no hubo, hasta ahora, ningún muerto. Error infantil, de primaria, desconocer las condiciones políticas de Juchitán y de otras regiones del estado.