• “No puedes evitar ser matemático. Las matemáticas están en todos lados, son parte de nuestra vida diaria”; Micho Durdevich en la FILPM
• Existe un enorme cordón umbilical entre el cielo y los seres humanos
Desde el Instituto de Matemáticas de la UNAM, llegó a la XXXIII Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM), la conferencia magistral Sobre cielo cuántico,presentada por el profesor de Física Cuántica Micho Durdevich.
Después de exteriorizar su alegría porque el Instituto de Matemáticas se presentara de nuevo en la FILPM –su presencia ya es una tradición, manifestó- el investigador de la UNAM dio una visión panorámica de lo que ‘cielo cuántico’ significa, mediante una exposición entretenida apoyada con pequeños ejercicios que el físico calificó como ‘experimentos’.
El científico aseguró que el tema en cuestión abría la brecha para entender la naturaleza del universo y la profunda relación que existe entre cada elemento del cosmos.
Durante la conferencia, Durdevich mostró imágenes de diferentes teóricos sobre la física que trabajaron con la idea del ‘cielo’. Así, citó el trabajo de los alemanes Johannes Kepler y Ernst Haekel, en cuyas obras se apoyó [El cielo como esfera, Mysterium Cosmographicum y Kunstformen der Natur (Obras de arte de la Naturaleza)respectivamente].
Además, retomó los planteamientos de geometría cuántica de Platón –fundamentados con el diseño de poliedros- acerca de que el cielo está constituido por un conjunto de cuatro elementos: es producto del material de las estrellas. Aseguró, pensar en el cielo nos lleva a pensar en los poliedros de Platón.
Durdevich afirmó que el cielo es una esfera que rodea al ser humano y comprobó su enunciación resolviendo un teorema en presencia de la audiencia. “No puedes evitar ser matemático. Las matemáticas están en todos lados, son parte de nuestra vida diaria”, enfatizó.
Finalmente, señaló que, si bien el cielo es inmenso, determina cosas muy locales, que todo está definido en función del cielo, pues “determina a un nivel muy individual… estamos entrelazados con el cielo. Es como un enorme cordón umbilical.”