
El maduro periodista Mikael Blomkvist, director de la Revista Millenium y la joven Lisbeth Salander, investigadora nata, de memoria fotográfica y superdotada capacidad de organización mental y facilidad en el uso de tecnologías, se adentran en dos historias que pueden resolver gracias a su intuición, observación, análisis y deducciones, y a una gran dosis de entrega y profesionalismo.
Descubren personajes nazis traumados y racistas, y hombres de aparente buena conducta, presencia amable, buena reputación, con alta estima social y exitosos, pero que en realidad son violadores, asesinos que se ensañan con las mujeres de baja posición económica, pocos estudios y nulo respaldo.
También descubren y desenmascaran a un empresario de negocios supuestamente limpios, quien ha entregado buenas cuentas a su gobierno, pero que en verdad es un hombre corrupto, que hizo grandes fortunas que sacó de su país, a costa de aliarse con el narcotráfico, entrar a la venta de armas y en la trata de niños y mujeres.
Desde el título, el autor hace referencia a la situación de las mujeres violentadas. En la entrada de cada uno de los cinco capítulos, da cifras sobre la agresión que han vivido las mujeres de Suecia, país considerado actualmente como uno de los que mejor calidad de vida ofrece a sus habitantes, pero que sin embargo maltrata a sus mujeres.
“El 18 por ciento de mujeres en Suecia ha sido amenazada en alguna ocasión por un hombre; el 46 por ciento ha sufrido violencia por parte de algún hombre; el 13 por ciento ha sido víctima de una violencia sexual extrema fuera del ámbito de sus relaciones sexuales y el 92 por ciento de las mujeres que han sufrido abusos sexuales en la última agresión, no lo han denunciado a la policía”.
Como contraparte, el autor delineó a una protagonista, Lisbeth Salander, joven, fuerte, inteligente, analítica, independiente, segura de sí y capaz de defenderse de manera feroz contra quien la violentó.
En cuanto al personaje de Mikael Blomkvist, le dotó de características ideales en un hombre: buena persona, sensible, buen escucha, quien no cuestiona ni exige y en sus relaciones con las mujeres, está más interesado en el trato humano, en la buena compañía, que en el sexo.
En el texto de 665 páginas, el periodista Stieg Larsson también saca a la luz el enriquecimiento ilícito de un poderoso empresario, que es descubierto por Mikael y Lisbeth, quienes con pruebas publican un extenso reportaje que evidencia los malos manejos y provocan la caída del hombre de negocios lo que en consecuencia lleva a la especulación y respuesta del sector financiero que tienen como resultado la caída de la bolsa de su país.
Los hombres que no amaban a las mujeres fue llevada al cine con el título de La chica del dragón tatuado y forma parte de la trilogía Millennium, junto con La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, sobre el tráfico y prostitución de mujeres provenientes del Este y La reina en el palacio de las corrientes de aire.
El autor Stieg Larsson (1954-2004) quien falleció antes de ver publicada su primera novela, fue periodista y reportero de guerra; a mediados de los ochenta participó en la fundación del proyecto anti violencia Stop de Racism y en 1995 en la Expo Foundation, por la defensa de la democracia y la libertad de expresión contra los movimientos racistas, antisemitas, de ultraderecha y totalitarios de la sociedad.
“Fue un luchador comprometido contra todo tipo de violencia, escribió varios libros de investigación periodística acerca de los grupos nazis de su país y de las oscuras conexiones entre la extrema derecha y el poder político y financiero”.