*Toma de protesta de Gabino en Oaxaca: mensaje a López Obrador y Peña nieto
*Gabinete plural: de chile, dulce, manteca, y … un ulisista
*¿Quién lo iba a creer? Estuvieron juntos cuatro de los últimos seis exgobernadores, responsables de conflictos e incapaces de resolver la pobreza histórica que padece Oaxaca
*Faltó URO a la toma de protesta… pero estaba Franco; Murat también faltó para ¿evitar entrevistas?
*Unos no fueron porque tienen vergüenza, pero otros ni vergüenza tienen y ahí estuvieron, como uno que fue Procurador, decía un futuro funcionario
*Las élites nacionales de los partidos festinan con el triunfo de Cué, la derrota del PRI en el Edomex, con miras del 2012
* “Quién los entiende. Piden justicia para el que se fue y no dejan entrar al que llega”: Perla Woorlich
Salvador Flores Durán
Oaxaca de Juárez.- Los responsables de 36 años de historia política oaxaqueña estuvieron juntos, aunque dos ausencias estaban presentes, como una parodia de lo que podría llamarse la Burundanga oaxaqueña.














Ahí estaban, en San Raymundo Jalpan, tierra de grandes negocios de políticos, juntos, como una familia. Al fin priistas… o expriistas.
Juntos, pero no revueltos, los que no pudieron o no quisieron resolver la enorme pobreza que padecen los oaxaqueños, que mantuvieron a Oaxaca en índices de subdesarrollo comparables a África, y que se enfrascaron en férreas luchas por el poder, porque el poder en política representa negocios y dinero, y que dejaron a su paso una cauda enorme de nuevos ricos, y otros ricos más enriquecidos.
Aunque Murat, estaba y no estaba, porque se paseaba en Veracruz, en otra toma de posesión, declarando que no había pruebas de su apoyo electoral a Gabino Cué, pero su presencia se sentía.
“Unos no fueron porque tienen vergüenza, pero otros ni vergüenza tienen, y ahí estuvieron, como uno que fue Procurador”, decía un futuro funcionario.
Entre el polvo, el sol quemante y los gritos de triquis y profesores, invitados y la vallistocracia en pleno, los hombres del dinero y las mujeres de blanca piel, enfundadas en elegantes vestidos, sortearon la tortuosa entrada y salida al Congreso.
Cercados, -custodiados en un Congreso convertido en un bunker de seguridad- casi sitiados por appos, triquis, y maestros, los agraviados por Ulises, recibieron a Gabino, como advertencia o para empujar a que Cué Monteagudo tome partido en una pelea entre Murat y Ulises que todavía se dirime en el tricolor. Todo dependerá de cómo pinte el panorama nacional, si esto sirve para enterrar al PRI y ayuda a la alianza para el 2012.
Nada más hay que imaginarse a Ebrard como candidato presidencial de la alianza y, si gana, a Gabino como mínimo, Secretario de Gobernación, comentaba un soñador gabinista.
De Ulises ni acordarse. El “Salinas” de Oaxaca, el que unió a casi todos… en su contra. Su pecado, dicen algunos, es que se enfrentó a las familias y clanes políticos que desde hace mucho se reparten el poder y la riqueza en el estado. Y “URO no quería repartir”, comentaba un sagaz historiador, muy divertido.
La célebre Celia Cruz cantaba, si no mal recuerdo: “Por qué fue que songo le dio a Borondongo/por qué Borondongo le dio a Bernabé/por qué Bernabé le pego a Muchilanga/por qué Muchilanga le echó a Burundanga/por qué burundanga le hinchan los pies”… y todos tan contentos con el triunfo de Gabino.
Si mal no recuerdo, Vásquez Colmenares, se fue al gabinete federal y en su lugar dejaron a Jesús Martínez Álvarez, como interino, muy enojado porque quería el pastel de seis años.
Luego, en los tiempos del partidazo, cuando como en la canción de Juan Gabriel, eran muy felices y no lo sabían, Echeverría impuso a Heladio Ramírez… y empezaron los problemas y conflictos, tomas de palacios y hasta muertos en enfrentamientos, porque el grupo Oaxaca, quería a como diera lugar su gobernador.
Luego, Heladio se fue contento a seguir pastoreando campesinos en la CNC, y Diódoro Carrasco gobernó casi sin problemas. Nada más el EPR, varios muertos del PRD y dirigentes campesinos y sociales, y enfrentamientos con los grupos que querían ser: José Murat, aliado con el Grupo Oaxaca, impulsando amigos desde la izquierda y la derecha, propiciando derrotas históricas la PRI en las presidencias municipales: Oaxaca de Juárez, Huajuapan, Tuxtepec, y muchas otras.
Por fin, Murat llegó gracias a otra oleada de fracturas al interior del tricolor. Como no había partidos de oposición, la pelea estaba dentro del Institucional, y otra vez la batalla por el poder entre las élites políticas: unas cuantas familias y la vallistocracia que se la pasan preparando el asalto al poder, y disputando el enorme pastel de los recursos públicos destinados en el papel, a los oaxaqueños empobrecidos.
Luego ya sabemos lo demás, unos contra otros, y los otros contra el siguiente, en luchas encarnizadas por hacerse del poder: la Burundanga oaxaqueña. Porque ni Murat es capaz de cumplir lo que pedía a gritos: “los que ya bailaron, que se sienten”.
Vinieron dos sexenios de tragedia para los oaxaqueños de los que ya nadie quiere ni acordarse. Un conflicto como el 2006, semejante a una fiesta de vándalos en la que nadie controla la entrada y casi todos son invitados indeseables.
¿Será por eso que Gabino cree en un Oaxaca en paz?
Por primera vez, la pluralidad de Oaxaca, la de casi todos los grupos de poder, juntos pero no revueltos, se reflejó en la integración del gabinete del nuevo gobierno: los que vienen desde Pedro Vásquez Colmenares, Jesús Martínez Álvarez, Heladio Ramírez López, José Murat, y hasta un sobreviviente del ulisismo: Andrés Webster Henestrosa, hasta un exjefe de la mafia de la “Burbuja” se hizo presente, Jorge Franco Vargas, quien quiere regresar por su pedazo de PRI, o lo que quede del partidazo.
Además, como en toda gran fiesta oaxaqueña, no podían faltar, como los tamales de chile, los de dulce y los manteca: perredistas, panistas, convergentes, coceistas, ucedistas, y todas las tribus habidas y por haber de la izquierda vendida y otros, muy pocos, respetables.
De los perredistas que se la han pasado sirviendo al poder, sobresalía el flamante funcionario Lenin López Nelio, con un traje nuevecito, muy caro y hasta fumando puro. Para nada los tiempos en que usaba huaraches. Nada más falta que también sea funcionario el exdiputado perredista, Chuchito Romero, igualito de luchador social y servicial… al PRI. Un par que hizo todo los posible desde el PRD para que la alianza no postulara a Gabino y que se deshacían por impulsar al empresario radiofónico, Humberto López Lena.
Algunos appistas, otros del FPR, como David Venegas, el Alebrije, (¿cuál será el femenino de Albrije?), que protestaron en el zócalo capitalino -durante el acto de Gabino para dar a conocer a los integrantes de su gabinete-, en contra de los partidos, asumiéndose como los verdaderos defensores del pueblo. El mismo que antes andaba de huaraches, y se bañaba muy poco, y que hora, gracias a políticos como Jorge Franco, visten ropa de marca y bufandas o rebozos de seda.
También se presentaron algunos cadáveres o zombis de partiditos como el Auténtico de la Revolución Mexicana, que se desempolvaron y salieron de sus sarcófagos para estar presentes.
Y los de la nueva morralla política no podían faltar: del Panal; las del ala bonita, aristócrata y bien vestida del PUP, que por nada del mundo se mezclarían con los triquis que ayer sudaron la gota gorda, empobrecidos, como siempre, y manipulados desde sus ancestros. Y tampoco faltaron los empresarios, los grandes señores del dinero.
Casi nadie faltó. Incluso estuvieron cientos de reporteros estatales, aunque faltaron algunos editores que vendieron su alma al diablo en el sexenio del que nadie quiere ni acordarse, de los que ya ni quieren pagar a los reporteros, y muchos aspirantes a jefes de prensa, los desesperados reporteros de corazón tricolor, que deambulan como perro sin mecate.
PLURALIDAD
Si señores: Pluralidad.
Aquí estuvieron la crema y nata de los partidos políticos nacionales, es más, hasta los diputados federales priistas.
Aunque faltó Héctor Pablo Ramírez Leyva, que luego se quiso hacer presente en un mensaje pagado en TV Azteca. Sí, el otrora poderoso ulisista, que sin embargo, no tiene o no quiere pagar sus quincenas a la reportera Rebeca Luna, a pesar de que fue salvajemente agredida hace unos días.
El mensaje era claro. Todos querían estar al lado de Gabino y hacer presencia en su toma de posesión, porque sus bonos crecen como la espuma.
Marcelo Ebrard, Santiago Creel, Josefina Vásquez Mota, Xóchitl Gálvez, César Nava, Jesús Ortega, y un largo, largo etcétera. La línea está clara para quienes quieran leerla con miras al 2012: Van con todo contra Andrés Manuel López Obrador y contra Enrique Peña Nieto y sus padrinos: Televisa, Carlos Slim y Carlos Salinas. La alianza los puede vencer, en el Estado de México y en la presidencial.
El experimento político dio buen resultado en Oaxaca, y no hay porqué no repetirlo en el Edomex.
Ya Gabino ha dado muestras de un acercamiento con los aliancistas: Ebrard, el PAN=Felipe Calderón. Aunque su partido formal sea Convergencia.
Por eso faltó Andrés Manuel, aliado coyuntural de Gabino y enemigo de Ulises desde los tiempos de las elecciones tabasqueñas, y que sin embargo, invirtió su capital político en la campaña de Cué Monteagudo en un recorrido pueblo por pueblo, hasta el más recóndito rincón de Oaxaca, donde de verdad, parece que no pasó Dios.
Hace unos días, el autor de Astillero, Julio Hernández, decía en el Tercer Encuentro de Periodistas organizado por el periodista Cuauhtémoc Blas, editor de la revista En Marcha, que el triunfo de Gabino no era de los partidos, sino del surgimiento de muchos PRIs y que el gran perdedor en Oaxaca era López Obrador, que el pacto de impunidad para Ulises existía y se dio a cambio de gobernabilidad y apoyo de los priistas para el presupuesto de Oaxaca.
Nadie se puede decir engañado: Gabino prometió un gabinete plural y lo cumplió. Y casi todos contentos.
Nada más falta saber cómo se tendrá gobernabilidad en Oaxaca, todos cuidándose de todos, o todos jalando parejo por Oaxaca, o todos llevando agua a su molino. ¿Y cuando se vengan las elecciones del 2012?, ¿estaremos repitiendo la Burundanga oaxaqueña?
Esperemos que no, porque Oaxaca, igual que Gabino, cree en un Oaxaca en paz.
Y ya si no es mucho pedir, ahora que se acerca la temporada navideña, empleo, desarrollo, calidad educativa, menos pobreza y menos, mucho menos, camadas de funcionarios ricos, multimillonarios, dueños de zoológicos y noticiarios de televisión por cable, ni medios enriquecidos hasta el hartazgo que pagan miserias a sus trabajadores.
Eran cerca de las 13 horas y la flamante Secretaria, Perla Woorlich, la misma que con el apoyo del priista Herminio Cuevas Chávez, echo para abajo legislaciones a favor del derecho de las mujeres a decidir, salía entre los gritos de los triquis que demandaban justicia en el crimen de Heriberto Pazos y se preguntaba: “¿Quién los entiende? quieren justicia contra el que se fue y no dejan entrar al que llega”.
Bienvenida la pluralidad, y como dijo alguien en medio del bailongo del zócalo capitalino abarrotado de oaxaqueños gozosos, que quieren olvidar la pesadilla de los últimos años y le sacaban brillo a los tacones con la Sonora de Margarita, la Diosa de la Cumbia: “Ulises: nos veremos hasta después de seis años”.
Si es que nos va bien y no tenemos tan mala suerte de que nos alcance, otra vez, la maldición de Burundanga.
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